Matanza

dc.contributores-ES
dc.creatorPetrie, Henry
dc.date2016-09-27
dc.date.accessioned2017-08-16T15:53:55Z
dc.date.available2017-08-16T15:53:55Z
dc.descriptionDespués de idearlo tanto y sin más remedio se decidió. Los últimos días lo vi cadavérico y con ojeras diabólicas. No había comido ni dormido bien en semanas. Llegó a no distinguir la noche del día. Se sintió perro vagabundo, también murciélago extraviado. Ante su reticencia, desistí de hacerlo caer en razón, aceptando colaborar en lo que tuvo como propósito, a fin de no abandonarlo y dar constancia de mi lealtad como amigo. Fui entonces, amanuense. En realidad eran seis, pero al final resultaron siete.es-ES
dc.formatapplication/pdf
dc.identifierhttp://revistas.utp.ac.pa/index.php/maga/article/view/699
dc.identifier.urihttp://ridda2.utp.ac.pa/handle/123456789/2716
dc.languagespa
dc.publisherCultural Magaes-ES
dc.relationhttp://revistas.utp.ac.pa/index.php/maga/article/view/699/724
dc.rightsinfo:eu-repo/semantics/openAccess
dc.rightshttps://creativecommons.org/licenses/by-nc-sa/4.0/
dc.source1018-1563
dc.source1018-1563
dc.sourceCultural Maga; Vol. 65, Núm. 1 (2010): Revista Maga; 42-44es-ES
dc.subjectMatanzaes-ES
dc.titleMatanzaes-ES
dc.typeinfo:eu-repo/semantics/article
dc.typeinfo:eu-repo/semantics/publishedVersion

Files